lunes, 29 de julio de 2013

Últimas palabras

Man Ray, Luis Buñuel en París en 1929









Un día como hoy, hace 30 años, Luis Buñuel dijo sus últimas palabras:
- Ahora sí que muero.
Y se murió.

Girasoles para el joven pintor



Al amanecer del 27 de julio de 1890, el joven pintor de 37 años, arrastró su caballete, sus pinceles y sus pinturas y se internó en el campo para trabajar, como llevaba haciendo todos los días. Volvió a la pensión para comer y partió de nuevo para regresar inusualmente tarde, cuando ya todos en casa habíamos cenado. Lo vimos venir a lo lejos, dando tumbos. Parecía borracho. Se tocaba el vientre. Finalmente arribó a casa y como una sombra subió a su habitación. Cojeaba. Se quejaba. Y cómo no iba a quejarse, si tenía un boquete sangrante debajo del pecho. Nada pudo hacerse. Vincent murió dos días más tarde, en esa estrecha cama de hierro junto a aquella silla desvencijada, junto a ese par de zapatos que ya no se pondría jamás. Sus amigos vinieron desde París y llenaron la casa de flores amarillas, sobre todo girasoles y dalias, pues sabían que eran sus predilectas. 
Vincent Van Gogh murió sin saber lo famosas que serían sus obras años más tarde y llevándose consigo el misterio sobre el origen de aquella bala asesina que puso punto final a su atormentada existencia.

lunes, 22 de julio de 2013

Adiós al escultor oaxaqueño Alejandro Santiago

Un migrante volvió a su tierra después de 34 años de estar fuera y encontró que muchos otros, como él, se habían ido también buscando una vida mejor. Al ver el pueblo vacío, el corazón se le encogió y decidió recordar a todos aquellos hombres. Sus manos modelaron el barro y dieron vida, uno a uno, a 2501 hombres y mujeres, para representar la ausencia de sus paisanos. Su proyecto dio trabajo y nuevo sentido a la vida de los niños locales y del pueblo en general. Y a todos nos hizo pensar y reflexionar, sobre el fenómeno de la inmigración y sobre la historia suspendida de los pueblos fantasma, de las familias rotas, de las raíces perdidas. Esta mañana, el inmenso corazón del artista dejó de latir. Decimos adiós, con mucha tristeza, al escultor oaxaqueño Alejandro Santiago.

miércoles, 17 de julio de 2013

Tren sin frenos



Hoy recordamos a un monstruo, a un gigante, a un mago de la música. Un tren sin frenos, un extraordinario saxofonista. Su nombre: John Coltrane. Tuvo una vida lamentablemente corta, tan corta, que muchos se preguntan qué habría sido del jazz si la vida le hubiera permitido seguir, cuántas cosas nuevas que ya no pudieron acariciar nuestros oídos, cuántas maravillas se quedaron en el tintero. Trane dejó este mundo, un día como hoy en 1967, con sólo 40 años. Por fortuna, dejó mucho material, basta con darle al botón de play, para que su aliento inunde la sala y nos llene de caricias suaves, luminosas y arrebatadoras. Lo recordamos con esta extraordinaria grabación: In a sentimental mood, una composición de Duke Ellington, que también suena extraordinario, en el piano.

sábado, 6 de julio de 2013

Frida Kahlo, flor tormenta



Un día como hoy, en 1907, nació una flor llena de pétalos y espinas. Su vida estuvo plagada de infortunios, desgracias personales y de mucho dolor. Pero también fue una vida rodeada de brillantes colores, de amores y desamores, de alegres perros xoloescuintles y monos corriendo en el jardín, de arte, de cariños inmensos, de pinceles, caballetes y libros. Se enamoró perdidamente de un simpático y talentoso panzón, con el que compartió penas y alegrías y una espléndida casa llena de arte popular. De judas y mariposas, de muñecas de cartón, de figuras de barro del pasado, de piedra y cantos. De artistas e intelectuales, de tequila y abrazos. De corazones rotos y úteros vacíos, de melancolía y fracasos. De belleza y mexicanidad. Un día como hoy en 1907, Frida Kahlo le nació al mundo. Una flor tormenta, un corazón roto, que sangra, que llora, que ama y que sigue aquí, inolvidable, como una hermosa paloma que vuela eternamente del brazo de su elefante.

jueves, 4 de julio de 2013

10 años sin Barry White



La primera sorprendida fue su madre. Una mañana, cuando él tenía catorce años, le dio los buenos días con esa voz profunda y sedosa que ella nunca le había escuchado, su niño se había convertido en un hombre. Ella fue la primera que lloró. Y no fue la única. La seductora, romántica, sugerente y sedosa voz de Barry conquistó millones de oídos y corazones. Ayudó a muchos a enamorarse y a otros tantos a revivir el amor. 
Hoy 4 de julio lo recordamos, en el décimo aniversario de su fallecimiento. 
¡Amamos a Barry White! Lo traemos con Just the way you are, original de Billy Joel. 




miércoles, 3 de julio de 2013

El papá de Gregorio



El 3 de julio de 1883, la señora Julie Löwy trajo al mundo al que unos años más tarde sería el célebre padre de Gregorio Samsa, un viajante de comercio que se acostó siendo humano y tras un sueño intranquilo, despertó convertido en un monstruoso insecto. Sus innumerables y escuálidas patitas se le movían descontroladas mientras él trataba de bajar de la cama con gran esfuerzo. Un esfuerzo titánico si consideramos que despertó acostado sobre su abombada espalda. Pobre Gregorio, cuánta angustia y desesperación vivió al darse cuenta de que había perdido el tren que lo llevaría al trabajo y al descubrir que de su boca no salían palabras, sino unos incomprensibles ruidos, más propios de un animal que de un vendedor de telas. Y eso no era lo peor. 
La historia sigue y se llama La metamorfosis, uno de los relatos más célebres de Franz Kafka. Festejemos pues los 130 años de su nacimiento leyéndolo. No se van a arrepentir.

Rey Lagarto

3 de julio de 1971: París, una bañera, una novia que no podía ni con su alma. Unas cuantas drogas, muchas. Diagnóstico: ataque al corazón, según los médicos. Pasón, según algunos. Huida del aparador y nueva vida en lugar desconocido según los esperanzados que aguardan a que algún día el Rey Lagarto vuelva. Lo que él no sabía es que ese no era The End. Acá sigue, eterno.

martes, 2 de julio de 2013

El suicidio del escritor

Ernest Hemingway, Cuba. Agosto de 1952
Foto: Alfred Einsenstaedt 

2 de julio de 1961

Ya no podía escribir. Las palabras lo habían abandonado. Una profunda depresión lo ahogaba y no se sentía capaz de continuar. 
Había vivido intensamente y lo había contado como nadie. 
Hilvanó letra a letra con gran talento y tremenda maestría. Pero hacía tiempo que se encontraba enfermo. Muy enfermo. Se sentía perseguido, acorralado, asustado. 
Sus amigos caían, uno a uno e inexorablemente, en las garras de la muerte. Una orfandad, amarga y áspera, lo atormentaba. 
El domingo de madrugada, de puntitas para no despertar a  su mujer, se levantó de la cama y se atavió con su albornoz favorito. 
Salió de la habitación. Eligió una escopeta.
Caminó con ella al vestíbulo. Reposó con firmeza la frente en los dos cañones y, decidido, jaló el gatillo. Sin más. Sin decir nada, sin dejar nota, sin despedirse de nadie. 

El estruendo resonó en todo el mundo que desconsolado lo lloró. 

Ernest Hemingway, el premio Nobel de literatura, había acabado con su vida. 


martes, 18 de junio de 2013

El olivo de José Saramago





Y no subió a las estrellas porque a la tierra pertenecía. Nuestro sabio sol es ahora ceniza eterna que reposa bajo la sombra de un olivo centenario. Con él comparte la tierra, su origen, la raíz y la hermosa vista hacia el río Tajo. 
Ahí está nuestro querido José Saramago, ahí descansa. Deambula feliz entre sus hojas mientras el viento le acaricia la espalda. Ahí está. De vez en cuando se asoma al mundo y se preocupa. Por fortuna siempre encuentra a alguien gozando entre letras, amigos y libros. Y entonces se tranquiliza. Vuelve a la rama, mira al río y sonríe: aún hay esperanza. 

lunes, 10 de junio de 2013

Antoni Gaudí

Retrato del joven Antoni Gaudí, a la edad de 26 años.
Fotografía de 1878 realizada por Pablo Audouard Deglaire



El 7 de junio de 1926 un pobre anciano con las ropas ajadas y los zapatos muy gastados caminaba, sumido en sus pensamientos, por la Gran Vía de Barcelona cuando un tranvía lo atropelló. El pobre vagabundo yació un buen rato en el suelo. Nadie se quería comprometer. La policía acudió y lo subió a un taxi que lo transportó al Hospital de la Santa Creu. Ninguna persona supo quien era hasta la mañana siguiente, en la que un capellán lo reconoció, pero ya nada se podía hacer por él. El anciano vagabundo murió el día 10 de junio. El pueblo entero lloró la pérdida del gran genio de la arquitectura, del humilde y devoto ser humano. Sus restos recorrieron gran parte de la ciudad en una elegante carroza fúnebre, seguida por una llorosa multitud que lo acompañó hasta llegar a su destino final: la capilla de Nuestra Señora del Carmen en la cripta de la Sagrada Familia. Su última e inconclusa gran obra.

Detalle de la fachada de la Casa Batlló. Antoni Gaudí, Barcelona

lunes, 3 de junio de 2013

Mi abuelo

Mi abuelo nació el 3 de junio de 1910. Hoy cumpliría 103 años. Hace ya 26 años que se fue, un día antes de celebrar su cumpleaños 77. 

Me habría gustado llegar a conocerlo más, recuerdo que decían que era muy buen bailarín y que el mambo se le daba maravillosamente bien. Yo nunca llegué a verlo bailar, seguro que lo habría disfrutado muchísimo y le habría además pedido que me enseñara. 

Recuerdo cuánto odiaba la sopa de zanahoria y que no comía tortillas. Para acompañar la comida lo que le gustaba era el pan, siempre pan. Cuando algún sabor le gustaba, cerraba el puño de su mano derecha, se lo llevaba a la barbilla y hacía un ruidito particular que quería decir que lo que estaba comiendo era un paraíso para los sentidos. Recuerdo con mucha claridad sus manos: eran gruesas, rojizas y con muchas pecas. 

Cuando yo lo conocí, su cabello era ondulado y blanco como la nieve, con algunas pinceladas de gris. Me dijo alguna vez que cuando era niño su pelo era rubio como el sol. Yo, siendo una niña, no le creí y me eché a reír. ¿Cómo un abuelo de pelo blanco y gris podría haber sido niño alguna vez y con el pelo güero y tan distinto?

Cada semana que venía a visitarnos, traía consigo alguna sorpresa. Mi hermana y yo lo esperábamos con ansias. Muchas veces la sorpresa era un conejo de chocolate, con su envoltura dorada y brillante. Desde entonces, esos chocolates tendrán siempre la virtud de evocarme el momento de su cariñosa llegada. Se quedaba a comer con nosotros y a menos que lo que hubiera en la mesa fuera sopa de zanahoria, nos hacía reír con ese gesto tan suyo cuando se llevaba la comida a la boca.

Le gustaba el futbol. Conducía un vochito azul, de finales de los sesenta, con las calaveras alargadas y los asientos altos. Alguna vez que pasó a recogernos a la escuela, el vochito se descompuso antes de llegar a casa. Mi abuelo se bajó del auto y empujó y empujó, con una fuerza inmensa que a mí me pareció sobrehumana. Él sólo, moviendo esa enorme mole azul hasta su destino.  

Mi abuelo. Lo recuerdo siempre, aunque los recuerdos sean pocos y un tanto nubosos. Me habría gustado que me contase su historia, su vida. Que me hablara de su madre, de sus hermanas. De cómo se sintió al saber que su padre había sido un irlandés al que nunca conoció. 

Lo que me lleva siempre a hacerme un montón de preguntas. ¿Qué estaría haciendo un irlandés en 1909 en México, tan lejos de su patria, además de enamorar a mi bisabuela? Misterio. ¿Cómo era aquél señor? ¿Alguna vez mi abuelo supo algo más sobre él? Seguramente sí, porque también sabemos que trató de encontrarlo y quitárselo a mi bisabuela. Mi bisabuela lo protegió y no permitió que tamaña cosa sucediera. Si aquello hubiera pasado, la historia sería otra. Bien distinta. Lo que es seguro es que yo ahora no estaría evocando la memoria de mi querido abuelo. 

La razón es sencilla: casi con total seguridad yo no habría ni siquiera existido. Mi abuelo no habría conocido a mi abuela, por tanto, mi madre no habría nacido, o sería otra. Hija de una señora a la que no conocemos, que podría haber tenido una hija, o no. Que desde luego a mi padre no lo hubiera conocido. Habría conocido a la mejor a otro señor y quizá habrían tenido hijos. Uno de esos podría ser yo, con otros ojos, otro pelo y otra historia. 
En fin, que yo no sería yo. Quién sabe cuál sería el resultado de tantas y tan variadas ecuaciones.

Lo cierto es que mi abuelo fue mi abuelo. Y aunque lo tuve poco tiempo, agradezco su existencia y la fortuna de haberlo tenido y haberlo conocido, aunque fuera sólo un poquito. 

martes, 14 de mayo de 2013

Frank Sinatra

Frank Sinatra, Nueva York 1956.  Foto: H. Leonard
El corazón de Sinatra sufrió un ataque un día como hoy, 14 de mayo, en 1998 y se fue volando sin retorno hacia el más allá. Eso creíamos. Pero Frank baja de vez en cuando y además llega siempre a tiempo, justo cuando más se le necesita. Viene quizá de perseguir nubes o tal vez se descuelga desde aquella solicitada luna, después de jugar con alguna pequeña estrella o de enamorar a alguna muchacha. 
Llévanos a la luna Frank, llénanos el corazón con tu voz. 
Nuestro deseo se hace realidad si le damos al play. 
¡Vaya privilegio!

domingo, 21 de abril de 2013

El cumpleaños 66 de Iggy Pop

Foto: Annie Leibovitz, Miami, 2000

Hoy 21 de abril le caen años a Iggy Pop. 66 para ser exactos, aunque parecen como 100. 

Los ha vivido intensamente y con cada gramo de ese pellejo tan suyo, tan arrugado y aún asido a su huesuda humanidad. 

Foto: Martin Schoeller

Iggy Pop es uno de esos humanos que son personajes de colección. De esas personas que sin conocerlas, con sólo mirarlas las quisiera uno tener en una vitrina. Tienen una vistosa humanidad, pues, de esa que resulta irresistible para un fotógrafo. Y la muestra está en estas excelentes tomas que mostramos de algunos de los más talentosos fotógrafos contemporáneos: Annie Leibovitz, Martin Schoeller y Mikael Jansson.

Además de anonadar con sólo mirarlo (no precisamente por su belleza), resulta que dentro de ese arrugado y sumamente intoxicado pellejo, existe un talentoso músico, que también nos deja con la boca abierta. 

Lo traemos cantando su archirreconocida Lust for life y una versión suya que me gusta mucho de How insensitive. Disfruten, disfrutemos. 



Foto: Mikael Jansson
Foto: Mikael Jansson






sábado, 20 de abril de 2013

Un cuento para festejar Sant Jordi

¡Barcelona ya huele a rosas! Sant Jordi y el dragón se acercan. En el mundo sólo hay un sitio en el que los libros son un regalo de amor. Y vivimos en él. Por ello en esta ocasión, comparto un cuento inspirado en las leyendas de Sant Jordi. Espero que lo disfruten. Y si no, huelan las rosas, dénse un atracón de taco de ojo con tanta belleza y por favor, no se olviden de leer.


Sant Jordi, la princesa y el dragón

por Lola Zavala 


Cuenta la leyenda que hace muchísimos años existió un dragón enorme y muy, muy hambriento. No era un dragón común y corriente, si es que alguna vez ha existido alguno. Este dragón era malvado e insaciable. Tenía la mala costumbre de comer todos los días, y no se tocaba el corazón a la hora de elegir el menú. No le importaba si lo que comía era oveja o era vaca, pero dicen las malas lenguas que lo que más disfrutaba era la carne de doncella a las brasas, con mucha pimienta,  alioli y un poquito de sal gorda, preferiblemente de las salinas de Manresa.

El dragón era un tanto perezoso para procurarse doncellas, así que de momento, los habitantes del pueblo lo mantenían a raya ofreciéndole cada mañana un par de ovejas. De esta forma el feroz dragón saciaba su apetito diario y los dejaba vivir tranquilamente.

El problema llegó el día en que los encargados de darle el desayuno descubrieron con horror que no quedaba en el pueblo ni una sola oveja. Notaron además, no sin cierta extrañeza, que todas las vacas  habían desaparecido sin dejar rastro. Se dice que  habían huido despavoridas cuando notaron que nada más quedaban cuatro ovejas. Echaron cuentas y sólo con pensar en su inminente destino, se les cortó la leche. Así que faltando dos días para convertirse en asado de vaca, pusieron pezuñas en polvorosa, sin decir ni mu y sin pedirle permiso a nadie.

Hubo una alarma generalizada en todo el pueblo, que se reunió preocupado murallas adentro.

A falta de ovejas y de vacas, y sabiendo de antemano que el dragón no era vegetariano, decidieron que cada tarde se haría un sorteo. Quien saliera ganador tendría el honor de salvar a todo el pueblo de la ira del dragón y tendría el privilegio de ser el suculento protagonista de su desayuno.

¡Qué época más triste vivió el pueblo! En la mañana todos los sobrevivientes estaban felices pues habían conseguido salvar el pellejo un día más gracias al héroe o heroína de turno. ¡Pero las tardes! Las tardes eran angustiosas e infernales. En cuanto empezaba a meterse el sol, llegaba aquel terrible momento de tentar a la suerte, al tan temido azar que sellaría el destino culinario del siguiente triunfador.

Algunos, sin embargo, sacaron provecho de aquellos tiempos de zozobra. Pulularon por todo el pueblo exitosos negocios de limpias, de venta de talcos y jabones para la buena suerte, de amuletos de todas las formas y tamaños y hasta de conjuros personalizados y en rima. Nunca antes los poetas habían tenido tanto trabajo.

El sastre local tuvo también cierto éxito, pues se le ocurrió la idea, un tanto macabra, de confeccionar a medida trajes de sabores a gusto de dragón. Si uno iba a ser comida de dragón, más valía que el dragón lo encontrara a uno sabroso.

La tarde del 22 de abril, la ganadora del sorteo fue la hermosa hija del rey. En el pueblo era la más querida de todos. Era una noble muchacha, generosa, inteligente y amable. Todos la admiraban. Era además muy talentosa y entre otras cosas, daba clases a los niños. Dominaba todas las asignaturas y era una buena maestra. Se dice por ahí que empezó sus entrenamientos docentes enseñándole matemáticas a las vacas. También escribía poemas y cuentos y había entrevistado a cada uno de los habitantes de la región. Su sueño era escribir la historia completa y en varios tomos, de los orígenes de su pueblo, sin olvidarse de la historia de cada uno de los que se habían sacrificado por él.

Por más que todos pidieron que el sorteo se realizara de nuevo, dejando fuera a la princesa, ella se negó en redondo. Llamó a su alumno más brillante y le encomendó la tarea de continuar escribiendo la historia del pueblo. Le narró rápidamente su biografía y le regaló sus cuadernos de notas y las guías de todas las asignaturas. Recogió el vestido que había encargado al sastre para la ocasión y se colgó su amuleto favorito, que aunque le había fallado aquella lúgubre tarde, lo consideraba aún un hermoso objeto decorativo.

Quiso el destino que aquella mañana, un fornido caballero se hallara paseando, aburrido, por aquellas montañas. Se llamaba Jordi e iba montado en un hermoso y blanquísimo corcel.

Mientras la princesa iba caminando pensaba en los afilados dientes del dragón. Iba haciendo gestos nada más de imaginar la textura áspera de su lengua. Rogaba que ojalá la masticara y la matara con rapidez, pues no sería capaz de soportar su desagradable halitosis por mucho tiempo.

De pronto se encontró frente a frente con el caballero, que la miró embobado. Ella le advirtió del peligro. Le habló del enorme dragón que estaba a punto de aparecer reclamando su desayuno.

Jordi le dijo que no se preocupara. Le contó que llevaba años entrenándose en el uso de la espada y que además hacía ejercicio todos los días, incluyendo los domingos. Le explicó que bajo aquella armadura no había un hombre precisamente enclenque y que, si tuvieran tiempo, podría quitársela en un santiamén y le mostraría, orgulloso, su poderosa musculatura.

La princesa se atacó de risa. Nadie había conseguido ni tan siquiera herir a aquél dragón sin dejarse la vida en el intento. Era una idea inconcebible. El dragón era fuerte y malvado. Además echaba fuego y cuando no lo echaba, sólo con su aliento dejaba fuera de combate a cualquiera.

Jordi insistió, así que la princesa le brindó su perfumado pañuelo y le deseó buena suerte.

El dragón apareció. Venía sereno, hacía días que no tenía que enfrentarse a nadie para procurarse comida. Además, el hombre que se había comido el día anterior lo había indigestado. Aún estaba repitiendo los botones terriblemente condimentados de la chaqueta de aquel humano y se sentía pesado y desganado. El caballero no sabía nada de esto, pero ya corría veloz a su encuentro con la espada desenvainada. El dragón no tuvo tiempo ni de echar fuego. Cuando se dio cuenta, una reluciente y cegadora espada se le había clavado en el corazón.

Dicen que su sangre tiñó la espada de un carmín intenso. Cuando la princesa se acercó, el dragón alcanzó a verla y le dio tiempo hasta de enamorarse antes de exhalar su último y apestosísimo aliento. Vamos, que dio el dragonazo, pero con mucho estilo. Ya decíamos que no era un dragón cualquiera. Así que de pronto, de la espada brotó un hermoso rosal, de flores rojísimas como su sangre.

El caballero formó un ramo y se lo ofreció, también enamorado, a la princesa.

La princesa en prenda, escribió esta historia, donde nombra atacada de risa, al valiente caballero de la poderosa musculatura -la tiene, ya lo comprobó- sin olvidar, por supuesto, al feroz, hambriento, enamoradizo y apestoso dragón.

Desde entonces, cada 23 de abril la gente del pueblo se regala entre sí hermosas rosas rojas y libros. Muchos libros. Todavía, si se tiene suerte, puede uno encontrar a la princesa firmando algunos ejemplares de su más reciente publicación. Y al sastre, presentando su último libro de cocina “fashion fussion”. Y por supuesto al hijo vegetariano del dragón, denunciando el maltrato animal sufrido por su padre. Y casi seguro que al poeta no.

miércoles, 17 de abril de 2013

El cumpleaños 94 de Chavela Vargas


Foto: Cuartoscuro




Hoy festejamos que nuestra querida Chavela está de cumpleaños (94), y lo está celebrando por todo lo alto, literalmente. No brinda con extraños, pues está de manteles largos, con caballitos de tequila y un montón de mariachis a su alrededor. La imagino abrazando a José Alfredo, cantando felices, juntos otra vez. Un lujo celestial. 
¡Viva Chavela, chingá! 
¡Chamana, nos tomamos esta botella contigo! 
¡Y te decimos saluuuud!

Doodle de Google, 17 de abril de 2013


lunes, 15 de abril de 2013

El ídolo de Guamúchil





Lunes 15 de abril de 1957, 7:45 am. En la ciudad de Mérida (Yucatán), una avioneta cae y choca de punta entre las calles 54 sur y 87 en el patio posterior de una casita. El avión, cargado de gasolina, arde incontrolable consumiendo a todos sus pasajeros, incluyendo un par de perros mastines, un pequeño mono y a una pobre muchacha de 18 años que lavaba ropa en el patio de su casa. Entre los tripulantes se encontraba el "Capitán Cruz" identificado exclusivamente por sus joyas: una esclava de oro, un anillo y un reloj. El resto de su cuerpo queda reducido a 77 cm de negro dolor. El país entero se estremece con la fatal noticia y lo llora como a ninguno. ¡HA MUERTO PEDRO INFANTE!

Las fotografías son del Archivo Tomás Montero Torres (1947)

Pedro Infante no ha muerto, Pedro sigue aquí silbando eternamente amorcito corazón. 




martes, 9 de abril de 2013

Carl Perkins: El rey sin trono



9 de abril de 1932, Ridgely, Tennessee. Llega al mundo el pionero del Rockabilly, la máquina de crear éxitos, el rey sin trono: Carl Perkins. Tuvo la mala suerte de tener de contemporáneo a Elvis Presley y la mala fortuna de tener un terrible accidente de coche cuando su carrera despegaba, casi, imparable.
Elvis hizo suyo, bien suyo, un tema de Perkins: Blue suede shoes y a golpes de cadera y de talento lo desplazó, irremediablemente, del trono. 
A lo largo de su carrera, Perkins compuso otros grandes temas, aunque llevados al éxito por otros: Johnny Cash, Dolly Parton ( "Silver and Gold") y hasta The Beatles ("Matchbox", "Honey Don't" y "Everybody's Trying To Be My Baby"). 
Sirva este post para darle aunque sea un cachito de ese tan merecido trono. 
Con ustedes, Carl Perkins, la leyenda del Rockabilly y su maravilloso tema Blue Suede Shoes.





lunes, 8 de abril de 2013

Adiós a Sara Montiel

Sara Montiel ha cantado esta mañana su último cuplé....

Las curiosidades de la vida (o debería decir, las de la muerte): Sarita Montiel ha muerto el mismo día que nació y murió otra diva del cine: María Felix, la Doña. (1914-2002)
Existió rivalidad siempre entre ellas, rescato las palabras de Sara en una entrevista sobre el asunto:

"Siempre estaba yo detrás de María Félix, desde el año 45, cuando ella fue a España a hacer una película con guión de Miguel Mihura", recordó la artista, que relató la historia de la rivalidad con que la "Doña" la trató siempre, hasta que un homenaje en Madrid y la soledad de la mexicana las reconcilió.

Sara Montiel recordó como Félix "nunca quiso hacerse una foto conmigo" y hasta cuando fue a verla en un rodaje en México: "la tía me vio y dice, aquella señorita fuera del set. Y yo me fui llorando como una magdalena... Y luego, cuando murió su marido Jorge Negrete, hasta en el cementerio, lleno de paparazzis, también me echó".

"Pero la vida es tremenda, y cuanto ella más me despreciaba, yo más la defendía como artista... Pasó el tiempo y en un festival en Madrid que le rendían homenaje, me planté allí y pensé que tenía que recibirme", relató.

Sara acabó con la 'Doña' agarrada a su brazo y de anfitriona inesperada de la diva mexicana, que "cuando salió a escena y con el teatro lleno, dijo: "Quiero compartir aplausos con mi amiga Sara Montiel". Conmigo dio las gracias al público, y me pidió que no le negara cantar "La violetera", y yo se la canté".

"Después nos fuimos a comer una paella... Ella se emocionó mucho, vivía en París entonces. Estaba solita, me pidió que la acompañara al hotel y al día siguiente hasta la vestí y la llevé al avión... Tenía 84 años y me dijo: Solo te deseo que no entierres a un hijo, muérete tu primero. Ella sabía que tengo dos hijos y me dio esa suerte", señaló.

jueves, 4 de abril de 2013

100 años del nacimiento de un gigante bluesman: Muddy Waters

Hoy se cumplen 100 años del nacimiento de un gigante bluesman: Muddy Waters. 
La influencia de Muddy tuvo tanto que ver en la evolución del rock, que si el no hubiera nacido, quién sabe cómo habría sonado lo que ahora llamamos rock, desde luego, no igual. Y seguramente mucho menos vibrante. 
Enorme Muddy. Los Rolling Stones eligieron su nombre en homenaje a este tema.


martes, 2 de abril de 2013

Hans Christian Andersen






Un día como hoy en 1805 nació en Dinamarca Hans Christian Andersen.
Lo recordamos con mucho cariño por los tantos y tan hermosos cuentos que escribió.
La fabulosa foto, fue realizada en 1869 por Thora Hallager, una de las primeras mujeres fotógrafas. Hans le alquilaba un apartamento a Thora y solía escribirle cuando estaba de viaje, sobre todo para avisarle cuándo volvería, pero en alguna ocasión le comenta además lo feliz que lo ha hecho esta fotografía, muy hermosa, sin duda.

El gigante del Soul, Marvin Gaye (2 de abril de 1939)


Un día como hoy en 1939 nació Marvin Gaye, un gigante del Soul. Desgraciadamente también un gigante de las tragedias. Tuvo una corta vida en la que la música ocupó un lugar importante, pero en la que cupieron también el alcoholismo, las drogas fuertes, la culpa, la moralina, la misoginia...Una historia donde caben muchas y muy tristes historias. Fue hijo de una madre maltratada y un padre estricto, religioso y malvado.
Tras una discusión, su padre sacó un arma (regalo de su hijo) le pegó dos tiros y lo calló para siempre. Faltaban unas pocas horas para que cumpliera 45 años. Marvin Gaye encontró, finalmente, una montaña lo suficientemente alta como para arrancarle la vida de una vez por todas.
Alguien le preguntó a esa montaña si había amado a su hijo. La montaña respondió:
- Bueno, digamos que no me disgustaba. 
Recordamos pues a Marvin Gaye con una gran canción de 1967: "Ain't no mountain high enough". Lo acompaña Tammy Terrell. Con ella hizo excelentes dúos y entabló una gran amistad. Lamentablemente a consecuencia de un tumor cerebral, Tammy tuvo que retirarse de los escenarios y murió en 1970. Una dolorosa pérdida que se sumó al cúmulo de tragedias y depresiones de Marvin, que a partir de ese momento se retiró de la música durante 3 años.

miércoles, 20 de marzo de 2013

Ota Benga

Ota Benga en el zoológico del Bronx, 1906. Autor desconocido.
La tarde del 20 de marzo de 1916, Ota Benga se vistió con esas ropas tan raras que usan los salvajes occidentales. Salió de casa, caminó por las calles de Virginia y robó una pistola.

Benga tenía 33 años, era un hombre de cuerpo pequeñito -no llegaba al metro y medio de altura-, su piel era oscura, brillante y hermosa; curtida en la lejana tierra donde había nacido y donde había vivido la mayor parte de su existencia. Amaba ese bosque tropical y lo añoraba con lo más profundo de sus maltrechas entrañas. Pertenecía a la tribu Batwa, con la que había aprendido a cazar y a recolectar siguiendo el sabio ciclo de la naturaleza, hablaba bantú y le gustaba mucho cantar. Tenía mujer y dos hijos.

Los salvajes del otro lado del mundo llegaron a su amado bosque y mientras él estaba de caza, su familia fue aniquilada y su pueblo arrasado por el fuego. Ota Benga fue comprado como esclavo por un hombre encargado de recolectar "pigmeos" para exhibirlos como el eslabón perdido en la Feria Mundial de St. Louis. Con Vermer, su comprador, viajó por todo Estados Unidos.

Después de aquello fue llevado al zoológico del Bronx para ser exhibido todas las tardes de septiembre de 1906. Benga compartía jaula con Dinah y Dohung, un gorila y un orangután respectivamente. Su único disfrute era poder pasearse de vez en cuando por el zoo con cierta libertad y que, a la hora del espectáculo, le proporcionasen su apreciado arco con todo y flechas. ¡Qué ganas de dispararlas contra aquella salvaje multitud! Riendo como hienas, tan absurdas, tan inhumanas. Esas criaturas tan estúpidas que no conocerían lo maravillosa que es la naturaleza, que no oirían nunca el canto de las mujeres, ni entonarán nunca la Canción del Bosque.

Septiembre acabó y con ello llegó su liberación. Algunas personas decentes alzaron su voz contra la humillación y el racismo que estaba sufriendo Benga. Fue llevado a un orfanato y más tarde, en Virginia,  encontró un trabajo en la fábrica local de tabaco.

Vivía más tranquilo y tenía algunos amigos que lo llamaban "Bingo" de cariño, pero no le era posible volver al bosque del Congo. Y lo deseaba con toda su alma. Nunca se acostumbró a la vida tan extraña de la ciudad. Moría por volver al mundo de su infancia, a su gente, a cantar en el bosque y a hablar bantú.

Por eso aquella tarde se despojó de sus ropas y pensó más que nunca en sus ancestros. Se entregó en cuerpo y alma a la ceremonia llamada "molimo" y encendió un fuego a su alrededor. Bailó una danza tradicional, entonó la Canción del Bosque, apretó los puntiagudos dientes y se pegó un tiro que fue directo a su maltrecho corazón.
Ota Benga(el segundo de izquierda a derecha), junto a sus compañeros en la exposición de Louisiana en 1904. 
Autor desconocido

jueves, 14 de marzo de 2013

Akira Yoshizawa, el gran maestro del origami

Hoy recordamos a Akira Yoshizawa, un notabilísimo maestro del origami, que nació y murió un día como hoy, en 1911 y en 2005, respectivamente.
Yoshizawa, a lo largo de su vida, llegó a crear alrededor de 50 mil hermosas figuras e ideó la técnica del plegado en húmedo, consiguiendo con ello unas formas mucho más orgánicas y esculturales. El origami consiste en conseguir figuras sólo a base de plegar papel, sin utilizar tijeras, ni pegamento alguno. 
Yoshizawa es considerado por los amantes del origami como uno de los más grandes y talentosos maestros.

"Cuando las manos están ocupadas, el corazón está en paz." Akira Yoshizawa

Diane Arbus y la belleza monstruosa

Diane Arbus en 1949. Foto: Allan Arbus
Diane Nemerov nació el 14 de marzo de 1923 en Estados Unidos. Su infancia transcurrió bajo el ala protectora de unos padres adinerados. Creció dentro de una burbuja impenetrable, limpia y pulcra, donde no cabía la realidad y  mucho menos la anormalidad, sin embargo tan cotidiana, del exterior.

Diane decidió romper la burbuja, conocer el mundo, pero conocerlo completo, incluyendo los infiernos  donde habitan esos seres alejados de la mano de dios, ocultos e ignorados por la sociedad.

Recorrió las calles de Nueva York y llamaron su atención los borrachos, las prostitutas, los artistas callejeros. Los estudiaba, captaba atenta y asombrada, sus movimientos.

A los 18 años se casó con Allan Arbus, de quien adoptó el apellido, aunque se separaron a finales de los años 50. Juntos se iniciaron en la fotografía, llegando a trabajar para revistas de moda  importantes.

Pero Diane no disfrutaba de ese tipo de trabajos, aburridos, con personas irreales. Ella disfrutaba de la convivencia con esos seres salidos como de una pesadilla o de un cuento de terror. La asombraba la belleza que también aparece en las personas más extravagantes, excéntricas o marginales.

Su trabajo, por tanto, se centró en todos esos personajes que nunca aparecen en las revistas de moda. Se adentró en los bajos fondos de Nueva York y elaboró unos magníficos retratos de enanos, pordioseros, prostitutas, drogadictos, obesos, a quienes veía con una mezcla de sentimientos, en la que cabía el asombro, el temor y también la admiración.

Diane consiguió con sus instantáneas, que todas aquellas personas salieran a la luz, consiguió con sus imágenes mostrar ese otro mundo que la sociedad burguesa siempre ha tratado de esconder.

Desgraciadamente ella misma tenía sus propios monstruos internos que la hacían vivir en un estado de tristeza absoluta. A veces, la euforia ganaba la batalla, pero en 1971 una intensa depresión la orilló a quitarse la vida.
Nos quedan sus maravillosos retratos, que han sido exhibidos en museos de todo el mundo.







martes, 12 de marzo de 2013

Bird Lives. Charly Parker, 12 de marzo de 1955


Charly Parker, foto Herman Leonard
El 12 de marzo de 1955, Charly Parker estaba riendo a mandíbula batiente frente a un programa cómico de la televisión, se reía con la gran intensidad que lo caracterizó durante toda su vida. Todo lo que hizo, lo hizo apasionadamente. Si se trataba de tocar el saxo alto, lo tocaba con fuerza, con violencia. No por nada se dice la frase: "Esto es tan letal como un solo de Charly Parker". Un solo que se clava en las entrañas, que inunda el alma, que avasalla, que arrebata. Charly fue un revolucionario, un genio que cambió el rumbo, para bien, del jazz. Pero si se trataba de deprimirse, también lo hacía con intensidad: un inmisericorde abismo lo absorbía, se lo llevaba lejos y lo obligaba a intentar arrancarse la vida y salir corriendo de su inclemente infierno. Si se trataba de drogas, también le entraba con alegría y con locura. Si se trataba del alcohol, bebía hasta perder el sentido, perder el estilo, perderse el respeto a sí mismo y perder, casi todas las veces, su tan preciado saxo. Lo extraviaba con frecuencia, pero también lo empeñaba. La falta de dinero lo hacía deshacerse de esa extensión de sí mismo para poder satisfacer la violenta demanda de heroína que su cuerpo exigía a gritos. Sin embargo su talento no se apagaba, estallaba aún cuando ese saxo no era otro que un saxofón de juguete y aún cuando su cuerpo apenas podía mantenerse en pie. Un día llegó sin saxofón a un concierto en Canadá, donde tocaría con Dizzy Gillespie, un monstruo de la trompeta. No pudo conseguir un instrumento de verdad, así que se arrancó con un exiguo saxofón de plástico del que salieron las notas más alucinantes que nadie haya escuchado jamás. 
Ese fatídico 12 de marzo, el cuerpo de Charly no pudo más. Estalló en risas para luego salir volando,. Bird desplegó sus alas y abandonó el mundo en el que vivió intensa y apasionadamente durante tan sólo 34 años. 
Lo que nos dejó es eterno. Bird lives. Charly sigue aleteando, Charly sigue aquí agitando almas. Nos sigue acariciando de manera arrebatadora a través de sus grabaciones y lo hace como nadie.
Como nadie conseguirá hacerlo igual jamás. 
Charly Parker, por Herman Leonard, Nueva York, 1949


domingo, 10 de marzo de 2013

Bix Beiderbecke. 10 de marzo de 1903

Bix, se cree que en 1924. Fotógrafo desconocido



Hoy nos transportamos hacia los maravillosos años veinte.
Un día como hoy en 1903 nació el cornetista Bix Beiderbecke. Dicen que fue uno de los mejores solistas del jazz blanco. Desde pequeño amó los sonidos de la Original Dixieland Jazz Band, se hizo con una corneta y empezó a imitar esos sonidos que tanto le gustaban. Su padre trató de evitar su incursión en la música y lo envió a una academia militar, de la que fue expulsado por sus constantes escapadas y sus tremendas borracheras. Casi todas las noches, Bix se escurría del encierro, se plantaba en Chicago y acudía a escuchar a los New Orleans Rhythm King
Nunca más volvió a soltar la música, la corneta lo acompañó durante toda su vida y consiguió tocarla con gran maestría y de manera profesional. Aunque duró poco, desgraciadamente murió en 1931, a los 28 años, viendo elefantes rosas en la soledad de su apartamento de Nueva York como consecuencia de un delirium tremens provocado por su alcoholismo.
Lo traemos con Singin the blues...


miércoles, 6 de marzo de 2013

Gabriel García Márquez, Gabo. 6 de marzo de 1927



...Aracataca, Macondo, Úrsula, Remedios, José Arcadio, un ahogado hermoso: el más hermoso del mundo, la lluvia, esa lluvia eterna que no escampa nunca, los largos cabellos de Remedios, Fermina Daza y sus ojos almendrados, la cándida Eréndira, su abuela desalmada. El amor nunca olvidado de Florentino Ariza, Aureliano Buendía, el insomnio, el olvido, aquél árbol a cuya sombra acogerse, el amor serio del doctor Juvenal Urbino. América Vicuña, la niña, América Vicuña la amante. Los hijos que nacen con colita de cochino, Amaranta. La pobre María que sólo quería hablar por teléfono, la santa que pasea Margarito Duarte en un baúl, bien muerta, pero intacta...

Recordando en palabras sueltas las maravillosas historias que nos contó Gabo, cuánto disfrute, cuánto gozo, palabras que atrapan, que conmueven. Realismo mágico que nos toca siempre el corazón.

Hoy celebramos que Gabo cumple 86 años, aunque dicen por ahí que la lucidez lo está abandonando, una gran desgracia, cuántas historias que ya no nos podrá contar, cuántas palabras que se quedaron sin tejer, deshilachadas, sueltas y abandonadas para siempre.

Miguel Ángel. 6 de marzo de 1475




Hoy se cumplen 538, ¡538! años del nacimiento de Michelangelo Buonarroti, el Miguel Ángel más grande que ha pisado esta tierra. No sólo la pisó, la esculpió con gran maestría. La tierra nos regaló mármol de Carrara y él con su cincel lo transformó en belleza pura. También le sirvió para pintar esos enormes frescos que nos dejan, aún hoy, sin aliento. Será por eso que en la Capilla Sixtina nos arrean, nos apresuran, y no nos dejan contemplar su grandiosa obra por más de cinco minutos. 
En la foto, un detalle del Moisés, magnífica escultura suya en la Iglesia de San Pietro in Vincoli, en Roma

martes, 19 de febrero de 2013

André Breton





El 19 de febrero de 1896 nació André Breton. Pilar fundamental del movimiento surrealista.
Hoy navegando y divagando por la red me encontré esta maravilla:
"Salvador Dalí saliendo del subsuelo del subconsciente sujetando por las riendas a un oso hormiguero romántico, el animal elegido por André Breton como ex-libris".
La foto es de Patrice Habans, publicada en Paris-Match N°1055, el 26 de julio de 1969.

martes, 5 de febrero de 2013

¡Viva Santo, el enmascarado de plata!








El 5 de febrero de 1984 a las 21:40 horas, Santo, el enmascarado de Plata murió de un infarto al corazón. Lloraron los corazones de miles de fans y lloraron también los de numerosos compañeros de la lucha libre. La leyenda entonces nació y continúa vigente hasta nuestros días. 
Santo, el enmascarado de plata, fue un luchador incansable e invencible -nunca perdió su máscara- y es un icono de la cultura popular. Luchó en el cuadrilátero pero también en numerosas películas en las que combatió todo mal, luchó contra mujeres vampiro, contra zombis y contra una gran cantidad de monstruos y personajes malvados, siempre cosechando victorias y múltiples sonrisas. Inolvidable nuestro Santo, tanto así que lo seguiremos adorando. ¡Viva Santo!

jueves, 17 de enero de 2013

Los hermanos Bunker de Siam (1811-1874)

Eng, Chang, el hijo de Eng de 21 años, 
James M. y el hijo de Chang de 12 años, Albert. 
Imagen tomada del libro "The two" de Della Shafer.
Los hermanos Bunker de Siam (hoy Tailandia), se llamaban Eng y Chang y fueron conocidos popularmente como los hermanos siameses, de ahí el término que se usa hasta nuestros días. Nacieron unidos en 1811 y unidos murieron el 17 de enero de 1874.
Sus cuerpos compartían poco más de 10 centímetros del pecho, hoy en día se habrían podido separar fácilmente, pero en el siglo XIX eso era imposible. Fueron descubiertos y exhibidos en giras por Inglaterra, Europa y Estados Unidos, primero por un cirquero y después, ya de manera independiente, administraron ellos mismos su espectáculo, que a decir de diversas fuentes, era muy sorprendente, inteligente y divertido. Con ello se procuraron una fortuna, con la que se establecieron en Carolina del Norte, donde compraron tierras, adoptaron el apellido Bunker y se convirtieron en miembros respetables de su comunidad. Eran diametralmente opuestos, a Chang le gustaban las juergas y el alcohol y a Eng las letras. Se casaron con las hermanas Sarah y Adelaide Yates, pero secretamente los dos amaron a Adelaide, la que se casó con Chang. Cada esposa tenía su casa y los hermanos pasaban tres días en cada una y los domingos los pasaban en familia. Las noches de Chang y Adelaide eran apasionadas, más las de Adelaida porque cuando Chang dormía, Eng la cogía amorosamente de la mano. Chang y Adelaide tuvieron 10 hijos, Sarah y Eng 11. 
La noche del 17 de enero de 1874, Eng se despertó al notar que su hermano no respiraba, gritó pidiendo ayuda, pero Chang había muerto. Y aunque habían acordado que si uno de los dos moría un médico los separaría, Eng se negó a semejante cosa y murió tres horas más tarde. 
Más de dos siglos después, sus 1800 descendientes se reúnen cada año en su memoria y hay dos gemelos que llevan con orgullo los nombres de Chang y Eng.